Tartufo
Tartufo VALERIO: Acaban de darme, señora, una noticia que ignoraba y es en verdad buena cosa.
MARIANA: ¿Cuál?
VALERIO: Que casáis con Tartufo.
MARIANA: Cierto es que mi padre se ha puesto entre ceja y ceja ése propósito.
VALERIO: Vuestro padre, señora…
MARIANA: Ha cambiado de miras y acaba de proponerme el asunto.
VALERIO: ¿Cómo? ¿De modo serio?
MARIANA: Seriamente. Está muy inclinado a ese matrimonio.
VALERIO: ¿Y cuál es el designio de vuestro corazón, señora?
MARIANA: No lo sé.
VALERIO: ¡Sincera contestación! ¿No lo sabéis?
MARIANA: No.
VALERIO: ¿No?
MARIANA: ¿Qué me aconsejáis?
VALERIO: Os aconsejo tomar ese esposo.
MARIANA: ¿Me lo aconsejáis?
VALERIO: Sí.
MARIANA: ¿De verdad?
VALERIO: Sin duda la elección es admirable y merece ser aprovechada.
