El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla Si tan largo me lo fías,
vengan engaños.
CATALINÓN:
¡Señor!
JUAN:
Vete, que ya me amohinas
con tus temores extraños.
CATALINÓN:
Fuerza al turco, fuerza al scita,
al persa, y al caramanto,
al gallego, al troglodita,
al alemán y al Japón,
al sastre con la agujita
de oro en mano, imitando
continuo a la blanca niña.
(Vase CATALINÓN)
JUAN:
La noche en negro silencio
se extiende, y ya las cabrillas
entre racimos de estrellas
el polo más alto pisan.
Yo quiero poner mi engaño
por obra, el amor me guía
a mi inclinación, de quien
no hay hombre que se resista.
Quiero llegar a la cama.
Aminta.