El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla Tú, pues,
acaba, menea los pies.
CATALINÓN:
A mi abuela hallaron muerta,
como racimo colgada,
y desde entonces se suena
que anda siempre su alma en pena,
tanto golpe no me agrada.
JUAN:
Acaba.
CATALINÓN:
¡Señor, si sabes
que soy un Catalinón!
JUAN:
Acaba.
CATALINÓN:
Fuerte ocasión.
JUAN:
¿No vas?
CATALINÓN:
Quién tiene las llaves
de la puerta?
CRIADO 2:
Con la aldaba
está cerrada no más.
JUAN:
¿Qué tienes? ¿Por qué no vas?