El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla Baja por ese balcón.
JUAN:
(Ap. Con tan justa pretensión,
gozoso me parto a España).
(Vase don JUAN y entra el REY)
PEDRO:
Ejecutando, señor,
lo que mandó vuestra alteza,
el hombre…
REY:
¿Murió?
PEDRO:
Escapóse
de las cuchillas soberbias.
REY:
¿De qué forma?
PEDRO:
De esta forma:
aun no lo mandaste apenas,
cuando sin dar más disculpa,
la espada en la mano aprieta,
revuelve la capa al brazo,
y con gallarda presteza,
ofendiendo a los soldados
y buscando su defensa,
viendo vecina la muerte,
por el balcón de la huerta