El Burlador de Sevilla
El Burlador de Sevilla DIEGO:
Breve te ha de parecer.
JUAN:
Y la que tengo de hacer,
pues a su alteza le agrada,
agora, ¿es larga también?
DIEGO:
Hasta que el injusto agravio
satisfaga el duque Octavio,
y apaciguados estén
en Nápoles de Isabela
los sucesos que has causado,
en Lebrija retirado,
por tu traición y cautela,
quiere el rey que estés agora,
pena a tu maldad ligera.
CATALINÓN:
(Si el caso también supiera Aparte
de la pobre pescadora,
más se enojara el buen viejo).
DIEGO:
Pues no te venzo y castigo
con cuanto hago y cuanto digo,
a Dios tu castigo dejo.
(Vase don DIEGO)
CATALINÓN:
Fuése el viejo enternecido.