Los ensayos
Los ensayos Es una acción de la providencia divina permitir que su santa Iglesia esté agitada, como la vemos, por tantas turbaciones y tormentas, para despertar por el contraste las almas pías, y restablecerlas de la ociosidad y del sueño en que las había sumido una calma tan prolongada. Si comparamos la pérdida sufrida por el número de quienes se han desviado con la ganancia que se deriva de haber recobrado el aliento, resucitado el celo y las fuerzas con motivo de este combate, no sé si el provecho no supera el daño.[29]
a | Hemos creído anudar más fuerte el nudo de nuestros matrimonios eliminando toda manera de disolverlos; pero el nudo de la voluntad y del sentimiento se ha aflojado y desatado en la misma medida que hemos apretado el de la obligación. Y, en cambio, lo que mantuvo tanto tiempo el honor y la seguridad de los matrimonios en Roma fue la libertad de romperlos si se quería. Conservaban[30] más a sus esposas porque podían perderlas; y, con plena libertad de divorcio, transcurrieron más de quinientos años antes de que nadie se valiera de ella:[31]
Quod licet, ingratum est, quod non licet, acrius urit.[32]
[Lo permitido es desagradable, lo no permitido inflama el ardor].