Los ensayos
Los ensayos más cruel que las armas, el lujo nos oprime];
a | sino también para servir de sangría a su república y airear un poco el ardor demasiado vehemente de su juventud, para podar y despejar el ramaje de ese tronco abundante en excesiva gallardía. A tal efecto se valieron alguna vez de la guerra contra los cartagineses.[8]
En el tratado de Bretigny, Eduardo III, rey de Inglaterra, no quiso incluir en la paz general que concertó con nuestro rey el litigio del ducado de Bretaña, para tener dónde descargarse de sus hombres de guerra, y para que la multitud de ingleses de que se había servido en los asuntos de este lado no volviera a Inglaterra.[9] Fue ésta una de las razones por las cuales nuestro rey Felipe consintió en enviar a su hijo Juan a la guerra de ultramar, para que se llevara con él al gran número de jóvenes fogosos que formaba parte de su ejército.[10]