Los ensayos
Los ensayos No ignoro que se trata de un arte c | útil para su fin —en el duelo de los dos prÃncipes primos hermanos, en España, el más viejo, dice Tito Livio, superó fácilmente las fuerzas atolondradas del más joven gracias a su destreza con las armas y su astucia—[23] y, según la experiencia me ha hecho ver, b | un arte cuyo conocimiento ha aumentado el valor de algunos más allá de su medida natural. Pero propiamente no se trata de valor, pues se apoya en la la pericia y se funda en algo que no es uno mismo. El honor de los combates radica en rivalizar en valentÃa, no en ciencia; y por eso he visto a alguno de mis amigos, renombrado como gran maestro en este ejercicio, elegir en sus querellas armas que le privasen de la posibilidad de tal ventaja, y que dependÃan enteramente de la fortuna y de la confianza, para que nadie atribuyera su victoria a su esgrima más que a su valor. Y, en mi infancia, los nobles rehuÃan la reputación de buenos esgrimidores como injuriosa, y evitaban aprenderla como un oficio de sutileza, contrario al verdadero y genuino valor,
Non schivar, non parar, non ritirarsi
voglion costor, nè qui destrezza ha parte.
Non danno i colpi finti, hor pieni, hor scarsi:
toglie l’ira e il furor l’uso de l’arte.
Odi le spade horribilmente urtarsi
a mezzo il ferro; il piè d’orma non parte: