Los ensayos
Los ensayos El tiro al blanco, los torneos, las justas, el remedo de los combates de la guerra[25] eran el ejercicio de nuestros padres. Este otro ejercicio es mucho menos noble pues no concierne sino a un fin privado, nos enseña a destruirnos mutuamente, en contra de las leyes y la justicia, y en cualquier caso produce siempre efectos nocivos. Es mucho más digno y conveniente ejercitarse en cosas que aseguren, no que dañen, nuestro gobierno, que correspondan a la seguridad pública y a la gloria común. El cónsul Publio Rutilio fue el primero que instruyó al soldado a manejar las armas con destreza y ciencia, que conjuntó arte y valor, no al servicio de querellas privadas sino para la guerra y las querellas del pueblo romano.[26] c | —Esgrima popular y civil—. Y, aparte del ejemplo de César, que ordenó a los suyos disparar sobre todo a la cara de los soldados de Pompeyo en la batalla de Farsalia,[27] a mil jefes de guerra más se les ha ocurrido también inventar nuevas formas de armas, nuevas maneras de golpear y de protegerse según la necesidad de la tarea del momento. b | Pero Filopemen condenó el pugilato, en el que sobresalía, porque los preparativos que se empleaban para tal ejercicio eran distintos de los propios de la disciplina militar, a la cual únicamente consideraba que debían dedicarse los hombres de honor.[28] Asimismo, me parece que la destreza en la que se forman los miembros, las artimañas y movimientos en los que se ejercita la juventud en esta nueva escuela son no sólo inútiles, sino más bien contrarios y perjudiciales a la práctica de la lucha militar. c | Además, nuestra gente suele emplear armas particulares y expresamente destinadas a tal uso.