Los ensayos
Los ensayos Privemos a los naturales malvados y sanguinarios y traidores de este pretexto de la razón; olvidemos esta justicia enorme y fuera de sí; atengámonos a las imitaciones más humanas. ¿Qué no pueden el tiempo y el ejemplo? En un lance de la guerra civil contra Cinna, un soldado de Pompeyo mató sin darse cuenta a su hermano, que estaba en la facción contraria, y al instante se quitó la vida, avergonzado y afligido. Unos años después, en otra guerra civil de este mismo pueblo, un soldado pidió una recompensa a sus capitanes por haber matado a su hermano.[72]
Se argumenta mal la honestidad y belleza de una acción por su utilidad, y se concluye mal cuando se considera que si es útil, todos están obligados a ella, c | y es honesta para todos:
Omnia non pariter rerum sunt omnibus apta.[73]
[No todas las cosas convienen de la misma manera a todos].
b | Tomemos la más necesaria y útil de la sociedad humana, esto es, el matrimonio. Aun así, el consejo de los santos encuentra más honesta la opción contraria, y excluye de ella a la ocupación más venerable de los hombres,[74] del mismo modo que nosotros asignamos a la reproducción a los animales de menos valor.