Los ensayos
Los ensayos Aquellos que, en nuestros tiempos, han intentado corregir las costumbres del mundo por medio de nuevas opiniones,[31] reforman los vicios aparentes; los sustanciales, los dejan como están, si es que no los agravan —y el agravamiento es temible—. Se dispensan de buena gana de cualquier otra buena acción con estas reformas externas[32] de menor coste y mayor mérito; y de este modo satisfacen a bajo precio los demás vicios naturales consustanciales e Ãntimos.[33] Mirad un poco cuál es nuestra experiencia. No hay nadie, si se escucha a sà mismo, que no se descubra una forma propia, una forma dominante que lucha contra la educación, y contra la tormenta de las pasiones que se le oponen. Por mi parte, apenas siento que me agite ninguna sacudida; me encuentro casi siempre en mi sitio, como les sucede a los cuerpos graves y pesados. Si no me hallo en mÃ, estoy siempre muy cerca. Mis desenfrenos no me arrastran demasiado lejos. Nada hay en ellos que sea extremo o extraño; y, sin embargo, me corrijo de un modo sano y vigoroso.