Los ensayos
Los ensayos La naturaleza procede así por el favor de la inconstancia. En efecto, el tiempo, que ella nos ha dado como médico supremo de nuestras pasiones,[33] surte efecto principalmente de este modo: al proporcionar asuntos siempre distintos a nuestra imaginación, disuelve y corrompe el primer sentimiento, por más fuerte que sea. El sabio apenas ve menos a su amigo agonizante cuando han pasado veinticinco años que el primer año; c | y, según Epicuro, no lo ve en absoluto menos, pues, según él, ni la previsión ni la antigüedad disminuyen en nada las penalidades.[34] b | Pero son tantos los otros pensamientos que se cruzan con éste, que al final languidece y se agota.