Los ensayos
Los ensayos A propósito de esto, a veces me pregunto si escribir la historia puede convenir mucho a un teólogo, a un filósofo y demás gente de refinada y exacta conciencia y prudencia. ¿Cómo pueden empeñar su palabra bajo una palabra popular? ¿Cómo avalar los pensamientos de personas desconocidas, y admitir como dinero contante sus conjeturas? Rehusarían atestiguar, juramentados por el juez, sobre acciones complejas ocurridas en su presencia. Y no tienen a nadie tan íntimo que osen responder plenamente de sus intenciones.