Los ensayos
Los ensayos un gran fuego en los rastrojos sin fuerza se inflama en vano].
Los vicios que se extinguen en el pensamiento no son de los peores.
Para terminar este notable comentario, que se me ha escapado con un flujo de cháchara, flujo a veces impetuoso y nocivo,
Vt missum sponsi furtiuo munere malum
procurrit casto uirginis e gremio,
quod miserae oblitae molli sub ueste locatum,
dum aduentu matris prosilit, excutitur,
atque illud prono praeceps agitur decursu;
huic manat tristi conscius ore rubor;[317]
[Así una manzana, regalo furtivo del prometido, cae de la casta falda de una doncella cuando, no acordándose la pobre muchacha de que la había escondido bajo el blando vestido, al levantarse porque llega la madre, se le cae, y, por el impulso, sale rodando y a ella, desesperada, se le sonroja la cara de vergüenza];