Los ensayos
Los ensayos Nihil est his qui placere uolunt tam aduersarium quam expectatio[77] [Nada hay, para quienes pretenden agradar, tan contrario como la expectación]. b | Del orador Curión se ha escrito que, cuando presentaba la distribución de su discurso en tres o cuatro partes, o el número de sus argumentos y razones, solÃa olvidarse de alguno, o añadir uno o dos más.[78] Me he guardado siempre mucho de incurrir en este inconveniente, pues he odiado tales promesas y prescripciones; no sólo por desconfianza en mi memoria, sino también porque esta forma suena demasiado artificial. c | Simpliciora militares decent[79] [A los soldados les convienen cosas más simples]. b | Basta con que en adelante me haya prometido no asumir más la carga de hablar en un lugar respetable. Porque, en cuanto a hablar leyendo un escrito, además de que es muy inepto, es muy desfavorable para aquellos que por naturaleza podrÃan decir algo de forma improvisada. Y, en cuanto a arrojarme a la merced de mi invención del momento, todavÃa menos; la tengo torpe y confusa, incapaz de atender a las necesidades súbitas e importantes.