Los ensayos
Los ensayos Considero que en el templo de Palas, como vemos en todas las demás religiones, habÃa unos misterios aparentes, para ser mostrados al pueblo, y otros misterios más secretos y elevados, que solamente se mostraban a los iniciados. Es verosÃmil que se encuentre en ellos el verdadero punto del amor que cada cual se debe a sà mismo. No un amor c | falso, que nos lleve a abrazar la gloria, la ciencia, la riqueza y cosas semejantes con una pasión capital e inmoderada, como si fuesen componentes de nuestro ser, ni tampoco un amor b | blando e irreflexivo, en el cual suceda aquello que se ve en la hiedra, que corrompe y destruye la pared a la que se adhiere, sino un amor saludable y ordenado, tan útil como placentero.[20] Quien conoce sus deberes, y los cumple, forma en verdad parte del gabinete de las Musas; ha alcanzado la cima de la sabidurÃa humana y de nuestra felicidad. Éste, sabiendo exactamente qué se debe a sà mismo, encuentra en su papel que debe aplicar a sà mismo el uso de los demás hombres y del mundo; y, para hacerlo, aportar a la sociedad pública los deberes y los servicios que le atañen. c | Quien no vive en cierta medida para los demás, apenas vive para sà mismo. Qui sibi amicus est, scito hunc amicum omnibus esse[21] [Quien es amigo de sà mismo, que sepa que es amigo de todos]. b | Para cada uno el principal cometido[22] es la propia conducta; c | y para eso estamos aquÃ. b | Si alguien se olvidara de vivir recta y santamente, y creyera eximirse de su deber encaminando y formando a otros para que lo hicieran, serÃa un necio. De igual manera, si alguien abandona en sà mismo el vivir sana y alegremente para servir a otros, toma a mi juicio un partido malo y desnaturalizado.