Los ensayos
Los ensayos c | En verdad son sutilezas; con ellas nos despierta a menudo muy inútilmente. Incluso los autores más precisos y más sabios, fijaos, en torno a un buen argumento, cuántos otros esparcen, leves y, para quien los mire de cerca, sin cuerpo alguno. No son más que argucias verbales que nos engañan. Pero, en la medida que pueda ser con utilidad, no quiero escrutarlos más. Aquà mismo hay bastantes de esta condición en varios lugares, ya sea tomados en préstamo, ya sea imitados. Por lo tanto, es necesario ir con un poco de cuidado para no llamar «fuerza» a lo que no es más que elegancia, ni «sólido» a lo que no es sino agudo, ni «bueno» a lo que sólo es bello. Quae magis gustata quam potata delectant[15] [Cosas que deleitan más degustadas que bebidas]. No todo lo que agrada alimenta. Vbi non ingenii sed animi negotium agitur[16] [Donde no se trata del negocio del ingenio sino del alma].