Los ensayos
Los ensayos No sé qué decir al respecto, pero se percibe por experiencia que tantas interpretaciones disipan y quebrantan la verdad. Aristóteles escribió para ser entendido; si no lo consiguió, menos lo conseguirá uno menos hábil y un tercero, que el que se ocupa de su propio pensamiento. Abrimos la materia y la esparcimos, y de este modo la destemplamos; de un asunto hacemos mil, y recaemos, multiplicando y subdividiendo, en los infinitos átomos de Epicuro. Jamás dos hombres juzgaron lo mismo de la misma cosa, y es imposible ver dos opiniones exactamente similares, no ya en hombres distintos, sino en el mismo hombre en momentos distintos. Por lo general, encuentro dudoso aquello que el comentario no se ha dignado tocar. Suelo tropezar más en las partes llanas, como ciertos caballos que conozco, que tropiezan más a menudo cuando el camino es liso.