Los ensayos
Los ensayos b | Sólo una flaqueza particular nos hace estar contentos con aquello que otros o nosotros mismos hemos encontrado en esta caza de conocimiento; otro más hábil no se dará por satisfecho. Siempre hay sitio para el siguiente, c | incluso para nosotros mismos, b | y camino por otro sitio. Nuestras indagaciones no tienen fin; nuestro fin está en el otro mundo. c | Es un signo propio de espÃritu encogido, o de fatiga, que se dé por satisfecho. Ningún espÃritu noble se detiene en sà mismo. Nunca deja de pretender, y va más allá de sus fuerzas. Sus impulsos sobrepasan sus actos. Si no se avanza y no se apresura, si no queda acorralado y no sufre un golpe, si no da vueltas, no está vivo más que a medias. b | Sus persecuciones carecen de término y de forma; su alimento es c | la admiración, la caza, b | la ambigüedad. De sobra lo manifestaba Apolo hablándonos siempre de una manera doble, oscura y oblicua, sin darnos alimento, brindándonos sólo ocupación y tarea.[21] Es un movimiento irregular, perpetuo, sin modelo ni objetivo. Sus invenciones se inflaman, se siguen y se producen mutuamente unas a otras.
Ainsi voit-on en un ruisseau coulant,
sans fin l’une eau, après l’autre roulant,
et tout de rang, d’un éternel conduit,
l’une suit l’autre, et l’une l’autre fuit.
Par cette-ci, celle-là est poussée,