Los ensayos
Los ensayos Ahora bien, las leyes mantienen su crédito no porque sean justas, sino porque son leyes. Éste es el fundamento mÃstico de su autoridad; no tienen otro. c | Lo cual les conviene mucho. A menudo están hechas por necios, las más de las veces por gente que, por odio a la igualdad, carece de equidad, pero siempre por hombres, autores vanos e inciertos. Nada es tan grave, extensa y habitualmente falible como las leyes. b | Quien las obedezca porque son justas, no las obedece justamente por el motivo correcto. Las francesas ayudan un poco, por su desarreglo y deformidad, al desorden y corrupción que se ve en su aplicación y ejecución. El mandato es tan confuso e incierto, que en cierto modo excusa la desobediencia, y los defectos en la interpretación, la administración y la observancia.
Asà pues, por grande que sea el fruto que podemos sacar de la experiencia, difÃcilmente le será muy útil a nuestra formación la que extraemos de los ejemplos ajenos, si nos aprovechamos tan mal de la nuestra, que nos resulta más familiar, y que sin duda nos basta para instruirnos en lo que necesitamos. Me estudio a mà mismo más que cualquier otro asunto. Ésta es mi metafÃsica, ésta es mi fÃsica:
Qua Deus hanc mundi temperet arte domum,
qua uenit exoriens, qua deficit, unde coactis
cornibus in plenum menstrua luna redit;
unde salo superant uenti, quid flamine captet