Los ensayos
Los ensayos Oídles dictar lecciones: presentan cualquier necedad con el mismo estilo con el cual se establecen las religiones y las leyes. c | Nil hoc est turpius quam cognitioni et perceptioni assertionem approbationemque praecurrere[49] [Nada es más torpe que el hecho de que la aserción y la aprobación precedan al conocimiento y a la percepción]. b | Decía Aristarco que antiguamente apenas encontraron a siete sabios en el mundo, y que en sus tiempos apenas encontraban a siete ignorantes.[50] ¿No nos asistiría mayor razón que a él si lo dijéramos en nuestra época? La afirmación y la obstinación son signos claros de estupidez. Éste se habrá dado con la nariz en el suelo cien veces en un día: aquí está con sus espolones, tan decidido y firme como antes. Dirías que después le han infundido un alma nueva, y vigor de entendimiento, y que le ocurre como a ese antiguo hijo de la Tierra que cobraba una nueva entereza y se fortalecía con su caída:
cui, cum tetigere parentem,
iam defecta uigent renouato robore membra.[51]
[cuyos miembros desfallecidos, al contacto con
su madre, cobran fuerza con renovado vigor].