Los ensayos
Los ensayos ¡Por Dios, que la medicina me brinde un día una ayuda buena y perceptible, y veréis cómo grito de buena fe!:
Tandem efficaci do manus scientiae![69]
[¡Al fin me rindo a una ciencia eficaz!].
Las artes que prometen mantenernos con salud cuerpo y alma, nos prometen mucho; pero, por lo demás, no hay quien cumpla menos lo que promete. Y, en estos tiempos, quienes profesan estas artes entre nosotros muestran menos sus efectos que cualquier otro hombre. Puede decirse de ellos, a lo sumo, que venden drogas medicinales; pero no puede decirse que sean médicos.[70]