Los ensayos
Los ensayos Es muy notable que las cosas en nuestro siglo hayan llegado al punto de que la filosofía sea, aun para la gente de entendimiento, un nombre vano y fantástico, que se considera de nula utilidad y nulo valor, c | tanto en la opinión como de hecho. a | Yo creo que la causa radica en esos ergotismos que han ocupado sus accesos.[74] Se comete un gran error pintándola inaccesible a los niños y con un rostro ceñudo, altivo y terrible. ¿Quién me la ha enmascarado con ese falso semblante, pálido y repelente? Nada hay más alegre, más airoso, más divertido y casi diría que retozón. No predica otra cosa que fiesta y buen tiempo. Un rostro triste y transido muestra que no reside ahí. Demetrio el Gramático encontró en el templo de Delfos a un grupo de filósofos que se habían sentados juntos, y les dijo: «Si no me equivoco, por el gesto tan apacible y tan alegre que os veo, no estáis discurriendo sobre nada importante». Uno de ellos, Heracleón de Mégara, respondió: «Son quienes indagan si el futuro del verbo βάλλω va con doble λ, o quienes indagan la derivación de los comparativos χεῖρον y βέλτιον, y de los superlativos χείριστον y βέλτιστον, los que han de fruncir el ceño al hablar de su ciencia. Pero, en cuanto a los razonamientos filosóficos, suelen alegrar y regocijar a quienes se ocupan de ellos, no enfadarlos y entristecerlos».[75]