Los ensayos
Los ensayos Haec demum sapiet dictio, quae feriet,[153]
[Sólo tendrá sabor el lenguaje que hiera],
a | más difÃcil que aburrido, alejado de la afectación, irregular, suelto y audaz —que cada pieza tenga cuerpo propio—; no pedantesco, no frailesco, no pleiteante, sino más bien soldadesco, como Suetonio llama al de Julio César;[154] c | y con todo no percibo bien por qué lo llama asÃ.[155]
b | Me ha gustado imitar el desaliño que se ve en nuestra juventud en la manera de vestir —manto a la bandolera, capa sobre el hombro, una media floja—, que manifiesta un orgullo desdeñoso de ornamentos extraños y despreocupado por el arte. Pero me parece aún mejor empleado en la forma de hablar. c | La afectación, en especial en la alegrÃa y libertad francesa, cuadra mal con el cortesano. Y, en una monarquÃa, todo gentilhombre debe formarse según la conducta del cortesano. Por eso hacemos bien en decantarnos un poco hacia lo natural y desdeñoso.[156]