Los ensayos
Los ensayos Desde mi primera infancia, la poesÃa me ha traspasado y transportado. Pero el vivÃsimo sentimiento que se da naturalmente en mà ha sido afectado diversamente por la diversidad de las formas, no tanto más altas y más bajas —pues eran siempre de las más altas en cada especie—, cuanto diferentes en color. Primero, una fluidez alegre e ingeniosa; después, una sutileza aguda y elevada; finalmente, una fuerza madura y constante. El ejemplo lo dirá mejor: Ovidio, Lucano, Virgilio.[12] Pero aquà están nuestros hombres en plena carrera:
a | Sit Cato, dum uiuit, sane uel Caesare major,[13]
[Que Catón sea, mientras viva, más grande aun que César],
dice uno.
Et inuictum, deuicta morte, Catonem,[14]
[Y el invicto Catón, vencida la muerte],
dice otro. Y otro más, hablando de las guerras civiles entre César y Pompeyo,
Victrix causa diis placuit, sed uicta Catoni.[15]
[Los dioses prefirieron la causa victoriosa,
pero Catón la vencida].
Y el cuarto, en torno a las alabanzas de César:
Et cuncta terrarum subacta,
praeter atrocem animum Catonis.[16]