Los ensayos
Los ensayos b | El bienestar y la indigencia dependen, pues, de la opinión de cada uno; y, lo mismo la riqueza que la gloria o la salud, tienen la belleza y el placer que les presta quien las posee. c | Cada uno está bien o mal según como se encuentra. Está contento no aquél a quien creemos contento, sino quien lo cree de sà mismo. Y sólo en este punto la creencia se arroga sustancia y verdad. La fortuna no nos procura ni bien ni mal; nos ofrece tan sólo la materia y la semilla que nuestra alma, más poderosa que ella, modela y aplica a su antojo, como causa única y capital de su condición feliz o desdichada.[104] b | Los añadidos externos toman el sabor y el color de la constitución interna, al modo que las vestimentas nos calientan no por su calor sino por el nuestro, que sirven para mantener y alimentar;[105] quien abrigue con ellos un cuerpo frÃo, obtendrá el mismo servicio para el frÃo —asà se conservan la nieve y el hielo.