Los ensayos
Los ensayos nemo est qui factis me aequiparare queat?[25]
[Desde Oriente hasta más allá del lago Meótide, ¿no
hay nadie que se me pueda igualar por sus acciones?].
Los supervivientes se complacen con la dulzura de estas palabras; y, por ellas incitados al celo y al deseo, transfieren irreflexivamente con la fantasía su propio sentimiento a los muertos, y se entregan con engañosa esperanza a la creencia de que serán capaces a su vez de ello. ¡Dios lo sabe! a | Sin embargo,
ad haec se
romanus, graiusque, et barbarus induperator
erexit, causas discriminis atque laboris
inde habuit, tanto maior famae sitis est quam
uirtutis.[26]
[esto es lo que pretendieron el general romano, el griego y el bárbaro; de ahí sacaron el motivo de su determinación y de su esfuerzo, hasta tal extremo la sed de fama es mayor que la de virtud].