Los ensayos
Los ensayos a | Si alguien hubiese prescrito y establecido en su cabeza unas leyes ciertas, y un gobierno cierto, veríamos resplandecer a lo largo de toda su vida un comportamiento regular, y un orden y una correspondencia infalibles entre unas cosas y otras. c | Empédocles observaba esta deformidad en los agrigentinos: que se entregaban a las delicias como si tuviesen que morir al día siguiente, y construían edificios como si no hubieran de morir nunca.[18] a | Sería muy fácil dar razón de una vida así, como se ve en Catón el Joven. En él, quien ha tocado una tecla, lo ha tocado todo; es una armonía de sones muy acordes, que no admite desmentido. En nosotros, por el contrario, cada acto exige un juicio particular. Lo más seguro, a mi entender, sería referirlos a las circunstancias próximas, sin entrar en ulteriores indagaciones, ni deducir otras consecuencias.