Los ensayos
Los ensayos b | El papel de abogado es más difÃcil que el de predicador, y, pese a todo, en mi opinión vemos más abogados pasables que predicadores, al menos en Francia. a | La acción pronta y repentina parece ser más propia del ingenio, y, más propia del juicio, la lenta y pausada. Pero que uno permanezca completamente mudo por falta de tiempo para prepararse, y que a otro el tiempo no le ayude a hablar mejor, son casos igualmente extraños. Se dice de Severo Casio que hablaba mejor cuando no habÃa pensado nada, que debÃa más a la fortuna que a su diligencia, que le beneficiaba ser molestado mientras hablaba, y que sus adversarios temÃan provocarlo por miedo a que la cólera redoblara su elocuencia.[4]