Los ensayos
Los ensayos un duro enfrentamiento entre griegos y bárbaros].
Asia entera se perdió y consumió en guerras causadas por la rufianería de Paris. El deseo de un solo hombre, un despecho, un placer, unos celos domésticos, causas que no deberían mover a dos pescaderas a arañarse, son el alma y el movimiento de todo este gran tumulto. ¿Queremos creer a los mismos que son sus principales autores y motivos? Oigamos al más grande, al más triunfante y poderoso emperador que jamás ha existido riéndose y mofándose, de manera muy divertida e ingeniosa, de muchas batallas arriesgadas por mar y por tierra, de la sangre y la vida de quinientos mil hombres que siguieron su fortuna, y de las fuerzas y las riquezas de las dos partes del mundo exhaustas al servicio de sus empresas,
Quod futuit Glaphyran Antonius, hanc mihi poenam
Fuluia constituit, se quoque uti futuam.
Fuluiam ego ut futuam? Quid, si me Manius oretpoedicem, faciam? Non puto, si sapiam.
Aut futue, aut pugnemus, ait. Quid, si mihi uita
charior est ipsa mentula? Signa canant.[204]