Los ensayos
Los ensayos Fue un desvarío semejante al de Trasilao, hijo de Pitodoro, que se había acostumbrado a creer que todos los navíos que hacían escala y atracaban en el puerto del Pireo trabajaban únicamente a su servicio, de tal suerte que se alegraba de la buena fortuna de su navegación y los acogía con regocijo. Cuando su hermano Crito le hizo recobrar su mejor juicio, echaba de menos esa suerte de condición en la que había vivido lleno de alborozo y libre de todo disgusto.[324] Lo dice el antiguo verso griego: es muy conveniente no ser tan sagaz,
Ἐν τῷ φρονεῖν γὰρ μηδέν, ἥδιστος βίος,[325]
y el Eclesiastés: «En la mucha sabiduría, hay mucha molestia; y quien adquiere ciencia, adquiere dolor y tormento».[326]