Ana de las Tejas Verdes
Ana de las Tejas Verdes “Esta mañana, la señorita Stacy vino a buscarme y fuimos a la Academia; por el camino recogimos a Jane, Ruby y Josie. Ruby me pidió que le tocara las manos y las tenía frías como el hielo. Josie dijo que yo tenía aspecto de no haber dormido un minuto y que no parecía suficientemente fuerte para resistir el curso aunque pasara el examen. ¡Hay ocasiones en que tengo la sensación de no poder conseguir nada en mi intento de querer a Josie!.
“Cuando llegamos a la Academia, había muchísimos estudiantes de todas partes de la Isla.
La primera persona que vi fue Moody Spurgeon, sentado en los escalones y hablando solo; Jane le preguntó qué diablos hacía y él contestó que repetía la tabla de multiplicar una y otra vez para calmarse los nervios y que por amor de Dios no le interrumpiéramos, pues si se detenía un instante, del susto olvidaría cuanto sabía.