Ana de las Tejas Verdes
Ana de las Tejas Verdes Ana y el resto de los colegiales llegaron a la ciudad justo a tiempo para entrar en la Academia. El primer dÃa transcurrió rápidamente en un torbellino de excitación, trabando amistad con los nuevos estudiantes, aprendiendo a conocer a los profesores de un golpe de vista y eligiendo las clases. Ana, aleccionada por la señorita Stacy, escogió el segundo curso; Gilbert eligió lo mismo. Esto significaba obtener el tÃtulo de maestro en un año en vez de en dos; pero también significaba más trabajo. Jane, Ruby, Josie, Charlie y Moody Spurgeon, que no estaban tan aguijoneados por la ambición, siguieron el primer curso. Ana tuvo noción de su soledad al encontrarse en una habitación con otros cincuenta estudiantes, todos desconocidos, excepto el muchacho alto de cabellos castaños que se sentaba al otro lado del aula; pero aquello no la ayudaba mucho, como reflexionó pesimista. Sin embargo, no podÃa negar que estaba contenta de estar en el mismo curso; la vieja rivalidad seguirÃa adelante y, de faltarle, apenas si hubiera sabido qué hacer.