Ana la de Alamos Ventosos
Ana la de Alamos Ventosos —Me da pena, Trix.
—¡Pena! Pero si es culpa suya que nadie la quiera. Oh, bueno, hay toda clase de gente en el mundo… pero Summerside se las arreglarÃa muy bien sin Katherine Brooke. ¡Bruja amargada!
—Es una excelente maestra, Trix…
—¡Si lo sabré yo! Estuve en su clase. SÃ, me metió a martillazos conocimientos en la cabeza, pero también me arrancó la piel de los huesos con su sarcasmo. ¡Y la forma en que se viste! Papá no soporta ver una mujer mal vestida. Dice que no las tolera y que está seguro de que Dios tampoco. Mamá se horrorizarÃa si supiera que te he contado esto, Ana. Disculpa a papá porque es hombre. ¡Si sólo tuviéramos que disculparle eso! Y el pobre Johnny ya casi ni se atreve a venir a casa porque papá es muy grosero con él. Las noches claras, me escapo y paseamos alrededor de la plaza, medio muertos de frÃo.
Ana dejó escapar un suspiro de alivio cuando Trix se fue; bajó para tratar de convencer a Rebecca Dew de que le preparara algún bocadillo.