Ana la de Alamos Ventosos
Ana la de Alamos Ventosos —Tengo que limpiar esto —añadió Nora con vehemencia—. Muchos de los jóvenes esperan el barco y otros se quedarán hasta el domingo. Terminarán con una fogata en la playa y un baile a la luz de la luna. Imaginas las ganas que tengo de bailar bajo la luna. Me irÃa a la cama a llorar.
—Después de una boda, la casa parece triste, es verdad —dijo Ana—. Pero te ayudaré a limpiar y luego tomaremos un té.
—Ana Shirley, ¿crees que el té es remedio para todo? Eres tú la que tendrÃa que ser solterona, no yo. No importa. No quiero ser mala, pero supongo que es mi naturaleza. Detesto la idea del baile en la playa más que la boda. Jim siempre venÃa a nuestros bailes en la playa. Ana, he tomado la decisión de estudiar para enfermera. Sé que lo odiaré (y que el cielo ayude a mis futuros pacientes) pero no me quedaré en Summerside soportando las burlas de todos. Bien, ataquemos este montón de platos sucios e imaginemos que nos gusta lavarlos.
—A mà me gusta… siempre me gustó lavar platos. Es divertido ver cómo las cosas sucias vuelven a quedar resplandecientes.
—Ay, deberÃas estar en un museo —le espetó Nora.