Ana la de Alamos Ventosos
Ana la de Alamos Ventosos Una semana más tarde, Ana recibió una carta, escrita en papel celeste con borde plateado.
Estimada señorita Shirley:
Le escribo para decirle que todos los malentendidos entre Terry y yo se han aclarado y que somos tan profunda, intensa y maravillosamente felices, que hemos decidido que podemos perdonarla. Terry dice que la luna lo hizo ponerse romántico con usted, pero que su corazón nunca dejó realmente de serme fiel. Me asegura que le gustan las chicas dulces, sencillas (como a todos los hombres) y que no quiere saber nada con mujeres intrigantes y astutas. No podemos entender por qué se comportó con nosotros de la manera en que lo hizo… jamás lo entenderemos. Tal vez buscaba material para una historia y creyó que podría encontrarlo entrometiéndose con el primer amor dulce y trémulo de una jovencita. Pero le damos las gracias por haber logrado que nos reveláramos ante nosotros mismos. Terry dice que antes nunca había comprendido el sentido más profundo de la vida. De manera que todo ha terminado bien. Somos tan afines que podemos sentir los pensamientos del otro. Nadie comprende a Terry, salvo yo, y quiero ser una fuente de inspiración eterna para él. No soy inteligente como usted, pero siento que puedo ser la inspiración, puesto que somos almas gemelas y nos hemos jurado verdad y constancia eternas, a pesar de toda la gente celosa y todas las amistades falsas que quieran causar problemas entre nosotros.