Ana la de Alamos Ventosos
Ana la de Alamos Ventosos Y yo estoy interesada en el asunto, en parte porque quiero mucho a Jarvis y moderadamente a Dovie, y también porque comienzo a sospechar que soy una incurable entrometida en los asuntos de los demás… siempre con excelentes intenciones, por supuesto.
La situación, en resumen, es ésta: Franklin Westcott es un comerciante alto, sombrÃo y duro, cerrado y poco sociable. Vive en una casona antigua llamada Elmcroft, justo en las afueras del pueblo, en el camino que va al puerto. Lo he visto una o dos veces, pero realmente sé muy poco sobre él, salvo que tiene la extraña costumbre de decir algo y luego sacudirse con risa silenciosa. No ha pisado la iglesia desde que se han comenzado a cantar himnos e insiste en tener las ventanas abiertas aun cuando hay tormenta en invierno. Confieso que en esto último estoy de su lado, aunque debo de ser la única persona en Summerside que piensa asÃ. Se ha convertido en un ciudadano importante y el municipio no hace nada sin su aprobación.
Su esposa murió. Se dice que era una esclava, que no podÃa declararse dueña ni de su propia alma. Al parecer; Franklin le dijo, cuando la trajo a su casa, que él serÃa el amo.