Ana la de Alamos Ventosos
Ana la de Alamos Ventosos Hice algunas averiguaciones acerca de nuestras vecinas de Siempreverde. La señora Campbell (¡que era una Pringle!) tiene ochenta años. No la he visto, pero tengo entendido que es una anciana muy severa. Tiene una criada, Martha Monkman, casi tan anciana y severa como ella, a quien todos se refieren como «la mujer de la señora Campbell». Y la bisnieta, la pequeña Elizabeth Grayson, vive con ella. Elizabeth (a quien jamás he visto en los quince días que llevo aquí) tiene ocho años y va a la escuela pública «por atrás», un atajo por los jardines, de modo que nunca me la encuentro, ni a la ida ni a la vuelta. Su madre, que ha muerto, era nieta de la señora Campbell, que también la crió, pues sus padres habían muerto. Se casó con un tal Pierce Grayson, un yanqui, como diría la señora Lynde. Ella murió al nacer Elizabeth y como Pierce Grayson tuvo que partir de inmediato de América para hacerse cargo de una rama de su empresa en París, enviaron a la niña a casa de la anciana señora Campbell. Según dicen, él no podía soportar ver a la niña, pues le había costado la vida a la madre, y nunca le ha prestado atención. Por supuesto, éstos pueden ser solamente chismes; la señora Campbell y la «mujer» jamás hablan de él.
Rebecca Dew opina que son demasiado severas con la pequeña Elizabeth, que no lo pasa demasiado bien con ellas.