Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside —¿Puedo ser tu mejor amiga este año? —preguntó Delilah Green durante el recreo de esa tarde.
Delilah tenÃa ojos azul oscuro muy redondos, brillantes rizos castaños, boca rosada y pequeña y una voz conmovedora, algo trémula. Diana Blythe respondió instantáneamente al encanto de esa voz.
Se sabÃa en la escuela de Glen que a Diana Blythe le estaba faltando una amiga. Durante dos años, ella y Pauline Reese habÃan sido Ãntimas, pero la familia de Pauline se habÃa mudado, y Diana se sentÃa muy sola. Pauline habÃa sido una muy buena amiga. Claro que no tenÃa nada del mÃstico encanto que la ahora casi olvidada Jenny Penny habÃa poseÃdo, pero era práctica, con muy buen humor, sensata. Este último adjetivo era de Susan y constituÃa el mayor elogio que Susan podÃa otorgarle a alguien. Susan habÃa estado muy satisfecha con Pauline como amiga para Diana.
Diana miró indecisa a Delilah; luego miró, a través del patio de juegos, a Laura Carr, que también era nueva. Laura y ella habÃan pasado juntas el recreo de la mañana y se habÃan encontrado muy agradables la una a la otra. Pero Laura era más bien fea, con pecas y rebeldes cabellos color arena. No tenÃa nada de la belleza de Delilah Green y ni un ápice de su seducción.
