Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside —Tendrá mucha compañÃa, no se sentirá solo… están los cuatro nuestros y además van a visitarnos mi sobrina y mi sobrino de Montreal. Lo que no se le ocurre a uno se le ocurre a los demás.
La grande, afable y alegre esposa del doctor Parker le dirigió una amplia sonrisa a Walter… que la devolvió no sin algo de reserva. No estaba demasiado seguro de que le gustara la señora Parker, a pesar de sus sonrisas y su jovialidad. Era enorme. El doctor Parker sà le gustaba. En cuanto a «los cuatro nuestros» y la sobrina y el sobrino de Montreal, Walter no los habÃa visto jamás. Lowbridge, donde vivÃan los Parker, quedaba a diez kilómetros de Glen, y Walter nunca habÃa estado allÃ, aunque el doctor Parker y señora y el doctor Blythe y señora se visitaban con frecuencia. El doctor Parker y papá eran grandes amigos, aunque Walter a veces tenÃa la sensación de que a mamá no le importarÃa en absoluto prescindir de la señora Parker. Con sus seis años —y Ana lo sabÃa—, Walter percibÃa cosas que otros chicos no percibÃan.
