Ana la de Tejas Verdes
Ana la de Tejas Verdes —La señora Lynde dice que su sangre se le heló al ver a los muchachos subir a la copa de esos altos árboles en la colina de Bell, buscando nidos de cuervos el viernes pasado —dijo Marilla—. Quisiera saber si la señorita Stacy les estimula.
—Es que necesitábamos un nido de cuervo para estudiar historia natural —explicó Ana—. Ése era nuestro dÃa de campo. Las tardes asà son espléndidas, Marilla. ¡Y la señorita Stacy lo explica todo bien! Debemos escribir redacciones sobre nuestros dÃas de campo y yo siempre escribo las mejores.
—Es mucha vanidad de tu parte decirlo. Será mejor que lo dejes a cargo de la maestra.