Ana la de Tejas Verdes
Ana la de Tejas Verdes —Creo que no debieras preocuparte por eso. Cuando Matthew y yo resolvimos criarte, decidimos hacer cuanto pudiéramos por ti y darte una buena educación. Creo que una chica debe estar preparada para ganarse el sustento, lo necesite o no. Siempre tendrás un hogar en «Tejas Verdes» mientras Matthew y yo estemos aquÃ, pero nadie sabe qué pasará en este incierto mundo y no está de más hallarse preparado. De manera que puedes seguir esas clases si quieres, Ana.
—¡Oh, Marilla, muchas gracias! —Ana le echó los brazos a la cintura y la miró a los ojos—. Les estoy tan agradecida. Estudiaré cuanto sea capaz y haré cuanto pueda para que se enorgullezcan de mÃ. Les prevengo que no esperen mucho en geometrÃa, pero creo que me distinguiré en todo lo demás si trabajo firme.
—Estoy segura de que te irá bastante bien. La señorita Stacy dice que eres brillante y diligente. —Por nada del mundo hubiera dicho Marilla a Ana todo lo que le habÃa dicho la señorita Stacy; habrÃa halagado demasiado su vanidad—. No necesitas tomártelo muy a pecho. No hay prisa. No estarás lista para el ingreso hasta dentro de un año y medio. Pero es bueno comenzar a su debido tiempo y tener una base correcta, como dice la señorita Stacy.