Ana la de Tejas Verdes

Ana la de Tejas Verdes

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

De manera que, al final de la quincena, Ana comenzó a rondar el correo, en la distraída compañía de Jane, Ruby y Josie, abriendo los periódicos de Charlottetown con las mismas frías y temblorosas manos del día del examen. Charlie y Gilbert no pudieron evitar hacer lo mismo, pero Moody permaneció resueltamente alejado.

—No tengo valor para ir allí y contemplar el diario a sangre fría —le dijo a Ana—. Voy a esperar hasta que alguien venga y me diga de pronto si he pasado o no.

Cuando hubieron pasado tres semanas sin que se conociera la lista, Ana comenzó a sentir que ya no podría resistir mucho más la tensión. Su apetito se extinguió y desapareció su interés por los acontecimientos de Avonlea. La señora Lynde quería saber qué otra cosa se podía esperar con un secretario «conservador» a cargo de la educación, y Matthew, notando la palidez e indiferencia de Ana y los lentos pasos con que salía cada tarde del correo, comenzó a pensar seriamente si debería votar a los liberales en las próximas elecciones.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker