Ana la de Tejas Verdes
Ana la de Tejas Verdes Las tres semanas siguientes fueron de mucha actividad en «Tejas Verdes», pues Ana se estaba preparando para ir a la Academia y quedaba mucho por coser y arreglar. El equipaje de Ana fue abundante y bonito; Matthew se ocupó de ello y por una vez Marilla no objetó nada a lo que él eligiera o comprara. Más aún, una tarde subió ella misma a la buhardilla con los brazos llenos de un delicado material verde pálido.
—Ana, aquí tienes algo para hacerte un vestido vaporoso. No creo que lo necesites en realidad; tienes bastantes vestidos pero he pensado que te gustaría algo elegante para ponerte si tuvieras que salir de noche alguna vez en la ciudad, a una fiesta o algo por el estilo. He oído que Jane, Ruby y Josie tienen «trajes de noche» como se les llama y no quiero que seas menos que ellas. La señora Alian me ayudó a elegirlo la semana pasada en el pueblo y conseguiremos que Emily Gillis te lo cosa. Emily tiene buen gusto y sus conjuntos son inigualables.
—Oh, Marilla, es simplemente hermoso —dijo Ana—, muchísimas gracias. No debería ser tan buena conmigo; cada día se me hace más difícil irme.