Ana y la casa de sus suenos

Ana y la casa de sus suenos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

21

Barreras que caen

—Ana —dijo Leslie, interrumpiendo abruptamente un breve silencio—, no sabes lo hermoso que es volver a estar aquí, sentada contigo, trabajando, charlando y guardando silencio juntas.

Estaban sentadas entre los pastos azulados a orillas del arroyo en el jardín de Ana. El agua centelleaba y canturreaba a su lado; los abedules arrojaban sombras moteadas sobre ellas; las rosas florecían a lo largo de los senderos. El sol comenzaba a bajar y el aire rebosaba de músicas entrelazadas. Había una música que era la del viento entre los abetos, detrás de la casa, y otra de las olas en el banco, y otra más de la campana distante de la iglesia cerca de la cual dormía la pequeña damita blanca. A Ana le encantaba esa campana, aunque ahora le traía tristes recuerdos.

Miró con curiosidad a Leslie, que había dejado su costura y hablaba con una libertad que era desusada en ella.

—Aquella noche espantosa, cuando estuviste tan enferma —continuó Leslie—, yo no podía dejar de pensar que quizá no tuviéramos más charlas ni caminatas ni más trabajo juntas. Y me di cuenta de lo que tu amistad había llegado a significar para mí, lo que tú significas, y de lo odiosa que he sido.

—¡Leslie! ¡Leslie! Nunca permito a nadie que insulte a mis amigos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker