Ana y la casa de sus suenos
Ana y la casa de sus suenos Belleza por cenizas
—¿Alguna noticia de Tejas Verdes, Ana?
—Nada especial —respondió Ana, doblando la carta de Marilla—. Jack Donnell ha arreglado las tejas del techo. Ahora es un carpintero con todas las de la ley, de modo que parece que se ha salido con la suya en lo que se refiere a elegir profesión. Si te acuerdas, la madre querÃa que fuera profesor. Nunca olvidaré el dÃa en que vino a la escuela y me regañó por no llamarlo St. Clair.
—¿Alguien lo llama asà ahora?
—Evidentemente, no. Al parecer ha logrado hacerlo olvidar. Hasta la madre sucumbió. Siempre pensé que un muchacho con el mentón y la boca de Jake se saldrÃa con la suya al final. Diana me escribe que Dora tiene novio. ¡ImagÃnate! ¡Una criatura!
—Dora tiene diecisiete años —dijo Gilbert—. Charlie Sloane y yo estábamos locos por ti cuando tú tenÃas diecisiete, Ana.
