El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Nunca es seguro pensar que hemos terminado con la vida. Cuando imaginamos haber terminado nuestra historia, el destino tiene la habilidad de volver la página y mostrarnos otro capítulo más. Esas dos personas creían que sus corazones pertenecían irrevocablemente al pasado; pero los dos encontraron muy agradable la caminata colina arriba. A Rosemary, el pastor de Glen no le pareció en absoluto tan tímido y callado como le habían dicho. Al parecer a él no le era difícil hablar cómoda y libremente. Las señoras de Glen se habrían asombrado de haberlo oído. Pero, claro, eran muchas las señoras de Glen que no hablaban más que de chismes y del precio de los huevos, y a John Meredith no le interesaba ninguna de las dos cosas. Con Rosemary habló de libros, música, acontecimientos del mundo y algo de su propia historia, y descubrió que ella era capaz de entender y responder. Al parecer, Rosemary poseía un libro que el señor Meredith no había leído y deseaba leer. Ella quería prestárselo y, cuando llegaron a la vieja casa de la cima de la colina, él entró.