El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Quince minutos después firmaban solemnemente el documento sobre la tumba de Hezekiah Pollock, en el centro de la cual se apoyaba la humeante lámpara de la rectorÃa, con los niños arrodillados a su alrededor. La esposa del vicario Clow pasó por allà en aquel momento y al dÃa siguiente todo Glen se enteró de que los niños de la rectorÃa habÃan celebrado otro concurso de oraciones y lo habÃan coronado corriéndose unos a otros con una lámpara. Ese adorno a la historia fue tal vez sugerido por el hecho de que, después de terminar con las firmas y los sellos, Carl cogió la lámpara y se dirigió muy circunspecto hasta la pequeña depresión para observar su hormiguero. Los otros se habÃan ido muy calladitos a la cama.
—¿Crees que es cierto que papá se va a casar con la señorita West? —preguntó Una a Faith tras decir sus oraciones.
—No lo sé, pero a mà me gustarÃa —contestó Faith.
—Ay, a mà no —dijo Una—. Ella es buena ahora. Pero Mary Vance dice que cuando las personas se hacen madrastra, cambian completamente. Se vuelven malas, mezquinas y odiosas, y ponen a los padres en contra de los hijos. Dice que hacen eso siempre. Dice que nunca vio que fallara, en ningún caso.
—No creo que la señorita West tratara de hacerlo —exclamó Faith.