El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Era más grande que un millón de búhos —contestó Carl, sollozando. ¡Ah, qué avergonzado estuvo Carl de esos sollozos en los dÃas siguientes!—. Y se lamentaba, como dijo Mary… y reptaba, subiendo por el terraplén, para agarrarnos. ¿Reptan los búhos?
Rosemary miró a Susan.
—Tienen que haber visto algo para asustarse asà —dijo.
—Voy a ir a ver —anunció Susan, sin alterarse—. Ahora bien, niños, calmaos. Sea lo que fuere lo que habéis visto, no era un fantasma. Y en cuanto al pobrecito Henry Warren, estoy segura de que se habrá alegrado de descansar en paz en su tumba, cuando llegó a ella. No tengáis miedo de que regrese, podéis estar seguros. Si puede hacerles entrar en razón, señorita West, voy a ir a averiguar la verdad de este asunto.