El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Rilla corrió colina abajo y siguió por la calle. El terror le ponía alas en los pies, pero la niña se mantenía apenas delante de Mary, entorpecida en su carrera por su propia risa, pero a quien le quedaba todavía aire para, sin dejar de correr, lanzar aullidos que congelaban la sangre en las venas y seguir blandiendo su bacalao por los aires. Cruzaron la calle principal de Glen, mientras todo el mundo corría a ventanas y portones para verlas. Mary sentía que estaba causando sensación y lo disfrutaba. Rilla, cegada por el terror y sin aliento, sentía que no podría seguir corriendo. Dentro de un instante aquella horrible niña estaría encima de ella con el bacalao. En ese punto la pobre criatura tropezó y cayó en un charco con barro al final de la calle, justo en el momento en que la señorita Cornelia salía de la tienda de Cárter Flagg.